| Educación en lugar de ventas
El crecimiento de C.F. Martin & Co. se
vio ralentizado en parte por la decisión que tomó
Frank Martin, prefiriendo invertir en la educación
superior de sus dos hijos que en el aumento de la capacidad
de ventas de la empresa. Como escolar autodidacta que daba
una gran importancia a la educación, Martin consideró
que darles una buena preparación a sus hijos redundaría
positivamente en los intereses de la empresa a largo plazo.
De este modo, Christian Frederick Martin III se matriculó
en la universidad de Princeton en 1912, y su hermano Herbert
Keller Martin se le unió el año siguiente.

Recordando a su padre, Christian Frederick III dijo: “Era
un hombre fuera de lo común. Trabajó muchas
horas diarias durante toda su vida en el negocio de la guitarra.
A pesar de haber recibido poca instrucción formal,
era un hombre extraordinariamente culto, con un amplio conocimiento
de Griego y Latín.”
Tras graduarse en Princeton en 1916, Christian Frederick III
acariciaba la idea de asistir a la escuela de graduación
en administración de empresas en la universidad de
Harvard. “En aquel momento tenía la ambición
de abandonar el negocio familiar,” recuerda. “Pero
mi hermano estaba aún en la universidad y mi padre
necesitaba ayuda en el negocio, así que volví
a casa y me puse a trabajar en la construcción de guitarras,
en una forma que entonces consideré a tiempo parcial”.
Lo que empezó como una situación temporal para
Christian Frederick, se transformó en una vocación
de por vida.
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